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Un día diferente

Un día diferente

Por Arturo Santillán

@ortegasantillan

Dentro del calendario de primera ronda en este mundial, el día cuatro de partidos será el único en el que veamos enfrentarse solo equipos europeos contra equipos americanos, latinoamericanos, y la balanza fue equilibrada, una victoria por continente y un empate entre Brasil y Suiza.

Serbia ganó con un golazo de tiro libre convertido por Kolarov, fue la única manera en la que pudieron vencer a Navas, Costa Rica arrancó con seis jugadores del equipo que maravilló en 2014, hace cuatro años los centroamericanos arrancaron con victoria de 1-3 sobre Uruguay y terminaron invictos en su grupo.

México fue quien equilibró la jornada Latinoamérica versus Europa, con el mejor juego que ha dado desde el primer partido de Copa del Mundo en 1930, literalmente, pues el primero de todos los mundiales lo jugó Francia contra México, ganado por los europeos 4-1, el 13 de julio de hace 88 años.

Hay que decirlo, México ganó no con Ochoa como héroe, no de último minuto, no con polémica arbitral, ni siquiera con un mal juego del actual campeón del mundo, ganó con una excelsa actuación en todas sus líneas: con un arquero sobresaliente, una defensa férrea, un medio campo de primer mundo, así como una delantera con sacrificio y efectiva a final de cuentas.

Un soberbio Héctor Herrera se ha graduado como uno de los mejores mediocampistas de las ligas europeas, mientras que Hirving Lozano se ha convertido en constancia pura. De continuar así, ambos deberán recibir muy buenas ofertas de las mejores ligas, que les ofrezcan un mejor futuro en lo competitivo, lo merecen, son capaces, pertenecen a una generación de otro calibre y esas cualidades se demuestran justamente en los mundiales.

Sin embargo, todo el equipo mexicano ha dado de qué hablar en el mundo, en la a veces pasmada evolución del futbol de México, hoy se dio un paso firme, podrán venir nuevos resultados negativos, pero ya se afrontarán o entenderán de otra manera, por lo menos deberían, pues ganar al vigente campeón con autoridad no es cosa de todos los días.

Esa simpatía y admiración mundial que se tiene de México también ha quedado de manifiesto, no por un triunfo casual o efímero, los medios más prestigiosos – y no solo de habla hispana –  se han volcado en elogios hacía el desempeño de los mexicanos contra Alemania, dentro de un contexto de alegría, pero también en uno más analítico y crítico. La BBC lo ha calificado simplemente con el adjetivo de brillante.

Ochenta y ocho años después ha sido un día completamente diferente en los mundiales, se rompió un poco el esquema, hemos sido testigos de una nueva victoria en muchos sentidos, de otra índole, se comienza a escribir una historia distinta en el desarrollo de la Copa del mundo y de la percepción de millones de personas alrededor del orbe.

En el contexto deportivo, los jugadores mexicanos deberán ser conscientes de que se hizo historia, aunque no se ha ganado nada, un triunfo así tiene un mérito sublime, pero ellos mismo han puesto el listón más alto, por lo que la exigencia subirá.

Por otro lado, en el contexto Directivo, los dueños del futbol en México pensarán que han hecho bien las cosas, que lo que se vio hoy es resultado de sus buenas decisiones y la realidad no es esa, se cuenta con la calidad e infraestructura suficiente como para que esto no hubiese tardado 88 años en ocurrir.